La moda vuelve a hablar en italiano. Con el rodaje de El diablo viste de Prada 2, Lombardía se convierte en la protagonista de un viaje. La secuela de esa película icónica que marcó a toda una generación de amantes de la moda ha elegido como telón de fondo de su historia villas históricas, hoteles exclusivos y vistas al lago. El equipo de Tourial te lleva, con este itinerario sobre «El diablo viste de Prada», a descubrir los lugares que se visitaron durante el rodaje.
Milán: el corazón que late
El viaje tras las huellas del nuevo capítulo de la saga no podía empezar más que en Milán. La capital italiana de la moda es el punto de encuentro perfecto entre la alta costura y el cine internacional. Los rumores sobre el rodaje hablan de decorados montados en la Galería Vittorio Emanuele II, la Piazza della Scala y el exclusivo Hotel Palazzo Parigi.

Galería Vittorio Emanuele II
Una parada imprescindible es la Galería Vittorio Emanuele II, símbolo de la elegancia milanesa. Aquí puedes dar un paseo de compras y hacerte fotos con mucho estilo. Básicamente, es una calle peatonal cubierta que une la plaza del Duomo con la plaza de la Scala. Construida a mediados del siglo XIX, este escenario de «El diablo viste de Prada 2» se conoce como el «Salón de Milán». No muy lejos, el barrio de Brera ofrece un ambiente más artístico, con boutiques independientes y locales sofisticados. Justo ahí encontramos la siguiente parada
La Academia de Bellas Artes de Brera
LaAcademia de Bellas Artes de Brera, por su parte, se ha utilizado como escenario para un desfile de moda. Es una universidad pública, fundada en 1776 por María Teresa de Austria. Está en el interior del Palacio de Brera, que en su conjunto también alberga el Observatorio Astronómico, el Instituto Lombardo de Ciencias y Letras, la Biblioteca Nacional Braidense y el Jardín Botánico.
¿Quieres descubrir más rutas con Tourial? ¡Sigue nuestro blog!
El Hotel Palazzo Parigi
El telón de fondo de la película también fue el Palazzo Parigi Hotel & Grand Spa de Milán, uno de los hoteles de lujo más famosos de la ciudad. El complejo está en el Corso di Porta Nuova, entre Brera y el Quadrilatero della Moda. Es un hotel de cinco estrellas que abrió sus puertas en 2013. El hotel lo diseñó la arquitecta y propietaria Paola Giambelli, y la decoración interior es obra del diseñador francés Pierre-Yves Rochon.
Villa Arconati
Otro de los lugares que eligió el equipo de producción fue Villa Arconati. A este complejo se le suele llamar «la pequeña Versalles de Lombardía». Está en Castellazzo di Bollate, a las afueras de Milán, en medio de un enorme parque histórico que en su día formaba parte de la campiña aristocrática milanesa. La villa está vinculada sobre todo a la familia Arconati, una de las dinastías más poderosas y cultas de Lombardía entre los siglos XVII y XVIII.

Palacio Clerici
El escenario más espectacular de la película es, muy probablemente, el Palazzo Clerici. Se trata de una mansión histórica, una de las más famosas de Milán, que ahora es la sede delInstituto de Estudios de Política Internacional. Está en la calle Clerici, a un paso de la catedral y del barrio financiero. Lo que hace especial a este complejo, que data del siglo XVII, es el contraste entre el contenido y el envoltorio. De hecho, su fachada es sorprendentemente sobria comparada con el esplendor de los interiores. El palacio fue en un principio propiedad de los Visconti de Somma Lombardo y luego lo compró la familia Clerici. Hablamos de una familia de mercaderes de seda superricos. Lo más famoso del complejo es la Galería del Tiepolo, una de las grandes obras maestras del rococó europeo. En el techo, en 1741, Giambattista Tiepolo pintó el monumental fresco «La carrera del carro del Sol por el cielo del Olimpo».
¡Con Tourial puedes crear tu propio itinerario con solo unos clics!
Lago de Como
Después de Milán, el recorrido sigue hacia el lago de Como. Sus villas frente al lago y sus paisajes románticos parecen hechos a medida para una película como «El diablo viste de Prada 2».

Villa Balbiano
Villa Balbiano es una de las residencias más espectaculares y cinematográficas del lago de Como. Se encuentra justo a orillas del agua en Ossuccio, en la zona de Tremezzina, y es uno de los ejemplos más grandiosos de villa aristocrática del siglo XVII a orillas del lago. El complejo lo construyó a finales del siglo XVI el cardenal Tolomeo Gallio. A pesar de ello, hoy tiene ese aspecto monumental del siglo XVII gracias al cardenal Angelo Maria Durini y, sobre todo, a la familia Balbiano, de la que toma su nombre. Con el paso de los siglos, se convirtió en un símbolo del lujo y de la vida de gala de la aristocracia lombarda.
